sábado, noviembre 7

Soy la misma con lo mismo..

Pareciera que las acciones pasadas, así como nuestra conducta, y reacción ante determinados acontecimientos han de condicionar nuestras futuras representaciones. Como si el estigma de haber fracasado se convirtiera en profecía constante.

De repente nos vemos ante la vida elaborando enrevesados discursos para justificar una conducta que hemos adoptado no solo como propia sino que además continuamos aduciendo que se trata de un rasgo inherente a nuestro carácter.

Permanecer siendo como hemos sido esta bien si además ha resultado positivo, habiendo permitido el desarrollo y evolución continua. Si en nuestra forma de ser nos hemos relacionado con los otros sin ataduras ni complejos. Si nuestro comportamiento no ha representado sino la oportunidad de seguir desarrollando nuestra labor de la mejor manera. Pero en más de una ocasión habremos de modificar la propia conducta con el objetivo de modificar futuros resultados.

La formula es sencilla de explicar, lo mismo que los ingredientes para preparar un pastel, si en cada ocasión se integran los mismos elementos en las mismas cantidades, mismo tiempo de horneado, a la misma temperatura, el resultado final siempre ha de ser el mismo. Las relaciones entre las personas siguen el mismo patrón. Cada palabra, cada acción, cada comportamiento por sutil que parezca conlleva el resultado de siempre, si se repite. Incluso los pensamientos, aunque no se lleguen a exteriorizar condicionan resultados. Mucha gente se pregunta porque siempre le sucede lo mismo, la respuesta en este caso tiene que ver con que siempre sigue haciendo lo mismo.

Es verdad que existen variables que habría que tomar en cuenta, como la situación del país, que atraviesa por una crisis económica, crisis de valores y crisis de inseguridad. A estas alturas es difícil creer que un cambio de actitud dará por resultado un cambio de vida. Y sin embargo basta mirar alrededor, son muchos los que viven las mismas circunstancias y sin embargo no a todos les afecta de la misma manera. Si hay algo en el mundo sobre lo que se puede tener control es sobre el si mismo de cada quien.

Al encontrarnos en la recta final del año, resulta interesante comenzar con la reflexión previa que permita la elaboración de propósitos reales y fundamentados examinando la posibilidad de comenzar cambios que permitan un mayor control sobre el propio devenir vital. Haciendo hincapié en conductas que quizá no resulten tan adecuadas para obtener los resultados anhelados. Y fortaleciendo aquellas que ofrezcan nuevos y mejores resultados.

El cambio es posible, no nacimos permanentes ni en carácter ni en situación. Es sólo una ilusión aparente que a la larga produce sufrimiento. La apertura al cambio, con la flexibilidad que esto implica, permite un mayor control sobre la vida. Pues por muy complicado que se presente el camino, siempre habrá un nuevo recurso para seguir adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar aqui tu opinión, comentario o duda.